Reflexión final.


Hay actividades que realizamos de forma rutinaria pero sin pararnos a reflexionar si la forma es la correcta. ¿Consumimos la cantidad adecuada de nutrientes? ¿o es excesiva? ¿conocemos la composición nutricional de los alimentos que consumimos? ¿al comprar interpretamos el etiquetado de los alimentos? ¿dormimos las horas necesarias? ¿la calidad del sueño es adecuada?

A lo largo del curso hemos abarcado diferentes apartados alimentarios que van a influir positivamente en nuestro bienestar físico y psíquico, a través de la información y la ampliación de conocimientos nutricionales consolidada con actividades prácticas de reflexión (¿Qué comiste ayer? ¿Cómo son tus hábitos alimentarios? ¿Qué hay en la etiqueta? ¿Cómo es tu día activo? ) y otras actividades sobre modificaciones positivas (transformación completa de una receta, recetas de buen provecho) Y siempre enfocada dicha información para una posterior aplicación práctica en el aula.

Además de la alimentación adecuada el otro factor determinante que siempre debe acompañar para fomentar hábitos de vida saludables es la actividad física moderada o intensa. Ya sabemos la combinación perfecta ¿preparados para una vida activa y saludable?



Reflexión módulo 4.


En la sociedad occidental y en el contexto educativo como docentes hemos visto diferentes enfermedades relacionadas con la alimentación que van desde una acumulación excesiva de grasa corporal como sobrepeso y obesidad, y trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia y bulimia nerviosa,  en toda la gama de situaciones el riesgo de que se conviertan  en enfermedades crónicas es elevado y afectando a los jóvenes en su ámbito emocional, salud física y psíquica, rendimiento académico y relaciones sociales. Repercutiendo además en un momento crucial de su evolución personal.

Para un funcionamiento correcto todos los ámbitos de nuestra vida deben estar en equilibrio, por ello igual que guiamos a la hora de realizar un ejercicio, explicamos contenidos … debemos incluir, sea desde tutoría o en determinadas áreas, unidades didácticas, contenidos transversales o proyectos basados en un correcta alimentación para proporcionar información que ayude a erradicar mitos alimentarios erróneos y fomentar una educación nutricional para instaurar un comportamiento alimentario saludable.

La información alimentaria previene situaciones de riesgo y enfermedades, y fomenta en el futuro ciudadanos saludables y con una vida activa, basada en ejercicio moderado y entablando relaciones sociales positivas, repercutiendo en la aceptación del propio cuerpo y fomentando la autoestima.

Mitos alimentarios.


En el actual contexto alimentario las noticas a veces resultan contradictorias según la época y las modas, llegando a alterar las cualidades de los alimentos para darles más valor en la mayoría de los casos o incluso establecer riesgos por un elevado consumo. En mi caso los mitos más oídos son:

  •          El consumo excesivo de huevos provoca un elevado colesterol. Hasta hace poco se establecía un consumo limitado de dos huevos a la semana, ahora se suele establecer entre 3 y 5 a la semana. El debate actual se centra en el origen: los huevos camperos (de gallinas que viven al aire libre y con alimentación más natural), u orgánicos, son extremadamente saludables. Incluso tienen una pequeña contribución en el consumo de Omega-3.
  •         La fruta después de la comida engorda. No engorda porque se tome en un determinado orden sino por la cantidad ingerida. En una dieta equilibrada y sana debe tomarse varias frutas al día por ser una fuente importante de vitaminas y minerales.
  •         Las vitaminas desaparecen rápidamente de los alimentos. En un zumo de naranja, la vitamina C, se pierde con el paso del tiempo y otras se oxidan en contacto con el aire,  pero no es un proceso rápido, se estima que la vitamina C se conserva hasta 12 horas después de exprimir la naranja.
  •          El pan engorda y la miga más. El pan es un alimento rico en hidratos de carbono, constituyendo la base de la dieta mediterránea. Un falso mito establece que  la miga engorda más,  es incorrecto, lo que ocurre es que la corteza por acción del horneado se deshidrata mientras que la parte interior (la miga) conserva mayor cantidad de agua, de ahí su aspecto esponjoso.
  •     Los alimentos light adelgazan. En realidad son aquellos a los que se les ha reducido o eliminado alguno de sus componentes calóricos, pero eso no significa que sirvan para adelgazar. En especial habría que resaltar la entrada en el mercado de diferentes bebidas light.
  •          El café eleva la tensión arterial. Este tipo de bebida contiene cafeína, y por tanto es estimulante, pero relativamente pequeño el efecto sobre la elevación de la tensión arterial frente a otro tipo de nutrientes, como la sal, que utilizada en exceso en la dieta puede ser un factor determinante en las cifras de tensión arterial.
  •          El azúcar moreno es más saludable que el blanco. Se puede decir que la composición de ambos es casi idéntica, con una mínima variación del azúcar moreno que está recubierto con melaza. Además, ambos tienen un valor nutricional muy parecido, por cada 100 gramos de azúcar moreno son 377 kcal, mientras que el blanco son 387 kcal, algo ridículo en las pequeñas cantidades que se toman. Aun así no hay que olvidar que uno u otro deben controlarse para poder llevar una dieta saludable.
  •        Los productos integrales tienen menos calorías. Suelen contener cantidades muy similares al producto no integral, lo que realmente les diferencia es que los productos integrales  poseen una cantidad mayor en fibra. Un ejemplo, tanto el pan blanco como el integral aportan las mismas calorías. La ventaja radica en que la fibra mejora el tránsito intestinal y tiene un poder saciante sobre el apetito.


Incluyo una referencia a la importancia del marketing para enfocar el consumo, la diferencia entre coca cola light y zero y la captación de un sector de la población:
https://www.puromarketing.com/9/23464/coca-cola-light-para-hombres.html




Educación y estilo de vida activo. Reflexión.


En la actualidad, y de forma general un gran número de alumnos desde pequeños realizan durante la semana una comida en el ámbito escolar, la creación de pautas alimentarias siguiendo las frecuencias recomendadas de alimentos y el conocimiento de las ingestas recomendadas de energía y nutrientes puede afianzar hábitos saludables y fomentar una futura población consciente de la importancia de una correcta alimentación que permite prevenir  enfermedades relacionadas con la sobrealimentación propia del mundo occidental y del sedentarismo vigente como la obesidad, diabetes, sobrepeso … favoreciendo la autoestima.

Actualmente hay diferentes programas europeos que tratan de difundir hábitos saludables como el denominado "Plan de Consumo de Fruta  en las Escuelas" para contribuir al incremento del consumo de frutas entre la población escolar, existente desde hace unos años en Aragón.

Además si una correcta alimentación se combina con el ejercicio físico moderado las ventajas se incrementan: la liberación de endorfinas genera una sensación de bienestar y vitalidad,  se descansa mejor y la calidad del sueño se incrementa, ayuda a descargar tensión y nervios acumulados en la rutina diaria, se plantean alternativas para un ocio sano fomentando la socialización al compartir prácticas deportivas con amigos y familia.

Para recalcar al alumnado la importancia de una vida activa, podemos pasar al alumnado la tabla sobre el gasto energético total diario y la tabla con las recomendaciones de ingesta de energía y nutrientes. Si realizan la comparación podrán valorar su estilo de vida y reflexionar sobre posibles cambios. Además a través de una redacción o carta pueden realizar una proyección de futuro valorando como sería su vida con una forma de vida activa o sedentaria.




Reflexión.


La aplicación de los nuevos conocimientos con el alumnado resulta bastante práctica, en el futuro serán adultos independientes y debemos fomentar e ir marcando pautas en diferentes ámbitos:

-         Ya que la compra y el consumo formarán parte de su vida habitual, debemos explicar la forma de consultar el etiquetado, con la información nutricional y los porcentajes de ingesta de referencia, para que consigan establecer una dieta variada y equilibrada. Además con la tendencia al alza de alergias e intolerancias a ciertos alimentos dicha información resulta básica para  los nuevos consumidores.

Una vez realizada la compra deben tener en cuenta el almacenamiento y conservación correcta de los alimentos. Y al comenzar a manipular los alimentos y cocinar remarcar la importancia de una higiene adecuada.

-         Y fomentar su capacidad para elaborar  recetas en casa teniendo en cuenta nutrientes que hay que consumir de forma moderada y variada en la dieta para así poder obtener recetas más saludables. Además  de educar en un consumo responsable que incluye la capacidad de reelaborar recetas con alimentos sobrantes.