Reflexión final.


Hay actividades que realizamos de forma rutinaria pero sin pararnos a reflexionar si la forma es la correcta. ¿Consumimos la cantidad adecuada de nutrientes? ¿o es excesiva? ¿conocemos la composición nutricional de los alimentos que consumimos? ¿al comprar interpretamos el etiquetado de los alimentos? ¿dormimos las horas necesarias? ¿la calidad del sueño es adecuada?

A lo largo del curso hemos abarcado diferentes apartados alimentarios que van a influir positivamente en nuestro bienestar físico y psíquico, a través de la información y la ampliación de conocimientos nutricionales consolidada con actividades prácticas de reflexión (¿Qué comiste ayer? ¿Cómo son tus hábitos alimentarios? ¿Qué hay en la etiqueta? ¿Cómo es tu día activo? ) y otras actividades sobre modificaciones positivas (transformación completa de una receta, recetas de buen provecho) Y siempre enfocada dicha información para una posterior aplicación práctica en el aula.

Además de la alimentación adecuada el otro factor determinante que siempre debe acompañar para fomentar hábitos de vida saludables es la actividad física moderada o intensa. Ya sabemos la combinación perfecta ¿preparados para una vida activa y saludable?



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